Aunque experimentar la soledad no deseada no es exclusivo de las personas mayores, sí se da más a menudo en edades más avanzadas y son estas personas las que sufren de manera más profunda los cambios de salud, psicológicos y / o sociales, tanto personales como de la sociedad que les rodea.

¿Cómo afecta la soledad?

  • La soledad, aunque no es una enfermedad, puede producir efectos en la salud física, como la disminución de la resistencia a la infección, el incremento de la presión sanguínea, baja energía o altos niveles de sueño y fatiga
  • También tiene consecuencias en el funcionamiento cognitivo general, con un 20% más de probabilidad de deterioro cognitivo, afectando a la memoria, la velocidad de procesamiento ... llegando a detectarse un mayor riesgo de sufrir demencia y enfermedad de Alzheimer
  • Por último, los efectos emocionales de la percepción de soledad no deseada están vinculados a problemas de salud mental, depresión y deseo de morir. Es habitual que la persona pueda sentir miedo, desesperanza, tristeza, vacío, baja autoestima y vulnerabilidad

Dentro del Plan Local por un Envejecimiento Integral, prevenir y atender a la Soledad No Deseada es uno de los objetivos a desarrollar con una mirada a largo plazo. Por este motivo el Servicio de Promoción de las Personas Mayores, en relación a las personas mayores que padecen este tipo de soledad, tiene una propuesta municipal que intenta adaptarse a las características de los distintos distritos de la ciudad.