El maltrato es una amenaza grave, especialmente para las personas mayores vulnerables con edades avanzadas, poco reconocida y muy oculta socialmente. Los malos tratos que las personas mayores sufren por parte de las personas cuidadoras, familiares, instituciones y otros, constituyen una importante fuente de trastornos para la persona mayor que los padece, tanto de tipo físico como psíquico como emocional.
 
Prevenir el riesgo de maltrato contribuye a promover una mirada positiva hacia la vejez, en la que ésta no se considera como un tiempo de abandono, sino como una etapa activa y proactiva para compartir y disfrutar con otras generaciones.

Ante la detección de una situación de emergencia o riesgo inminente de maltrato de una persona mayor, es necesario llamar al 112, para activar los equipos de emergencias.

Ante situaciones de sospecha de maltrato, es importante dirigirse a los servicios sociales de la ciudad, que recogerán la información e iniciarán los circuitos para valorar lo detectado.